10 frases que no debes decirle a tus trabajadores

Se estima que al menos una vez en la vida, un trabajador se cruzará con un mal jefe. De hecho, es habitual encontrar personas que constantemente se preguntan “¿por qué los jefes tratan mal a sus empleados?”, sin encontrar una respuesta del todo lógica.

Sin embargo, la realidad es que muchos directores, jefes, gerentes o superiores; utilizan métodos represivos como forma de obtener los resultados que esperan; sin conocer que tales acciones tan solo consiguen desmotivar y molestar al personal.

En términos generales, podemos decir que el éxito de una compañía se logra gracias al trabajo en equipo del capital humano. Este será el responsable de obtener los resultados esperados y lograr las metas trazas. Pero conseguirlo requiere más que solo presionar a los empleados, es necesario mantener la disciplina y visualizar los objetivos, para mantener altos los niveles de productividad grupal.

Por todos estos motivos, es indispensable que como jefe, aprendas a comunicarte debidamente con tus trabajadores. A continuación, te proporcionaremos una lista compuesta por frases típicas que utilizan los distintos tipos de jefes malos; de esta manera lograrás identificar posibles fallas y tendrás las herramientas para corregirlas a tiempo. Las soluciones van desde cómo decirle que no a un empleado, expresarles algún desacuerdo e incluso, aprender a expresarte mejor. ¡Muy bien, vamos a ello!

10 frases que jamás debes decirle a un empleado

Es completamente habitual que exista tensión en el entorno laboral, debido a la constante presión que sienten los trabajadores por cumplir debidamente con sus tareas. Esta situación no solo envuelve a los empleados ordinarios, sino también a los jefes; ya que son los responsables de dar la cara por la empresa.

No obstante, para que un trabajador pueda desarrollar plenamente sus actividades cotidianas, es necesario contar con un buen ambiente laboral. Lograrlo puede ser más sencillo de lo que piensas, para comenzar, tan solo deberás dirigirte correctamente a tus empleados. Enseguida, te indicaremos las frases que como jefe debes evitar pronunciar:

1. “Soy el jefe, haz lo que te digo”

Esta es la frase favorita de los catalogados como “jefes tiranos” y suelen utilizarla cuando les solicitan a los trabajadores que realicen determinadas tareas. Sin embargo, esta posiblemente sea la peor forma para pedirlo. Concretamente, debido a que los empleados sentirán que se les ha faltado el respeto y seguramente, disminuirán su nivel de productividad a causa del agravio.

Por ello, sin importar que sea competencia del trabajador, lo mejor que puedes hacer es solicitarle amablemente que realice la tarea. Puedes utilizar una frase como “por favor, ¿realizarías este trabajo?”.

2. “¿Es que no sabes hacer nada bien?”

Sin importar cuantos errores haya cometido el trabajador, es indispensable que jamás formules esta ofensiva y denigrante pregunta. Debido a que sólo conseguirás atacarle y deteriorar gravemente su motivación laboral; por lo que tan solo conseguirás un empleado que cometerá más fallos.

Como jefe, seguramente vivirás momentos de tensión y estrés constantemente. Por lo que ante situaciones molestas con trabajadores, lo mejor que puedes hacer es respirar profundamente contando hasta 10 hasta que sientas que puedes controlar tu enojo. Seguidamente, solicítale al empleado que te explique lo ocurrido y proponga algunas soluciones. Lo ideal es, que durante este encuentro el trabajador reconozca su error y busque la forma de evitar que se repita; así aumentarás su productividad y conseguirás que no vuelva a repetirse.

3. “Tienes mucha suerte de trabajar aquí”

Esta intimidatoria locución es muy utilizada por los jefes, cuando buscan someter a sus empleados; ya que dan a entender que ocupan su puesto de trabajo debido a un favor (sea o no el caso). Si como jefe empleas esta oración, tan solo conseguirás crea resentimientos en tus trabajadores; lo que causará que el ambiente laboral se tense innecesariamente.

Por consiguiente, la mejor alternativa para manejar la situación es hablar a solas con el empleado y llegar a un acuerdo; en el cual ambas partes salgan beneficiadas.

4. “Lo siento, pero no es mi problema”

A cualquier persona se le puede presentar un contratiempo. Por consiguiente, es completamente normal que algún miembro del equipo no termine un trabajo, llegue tarde o no cumpla con las metas señaladas. Ante tales circunstancias, lo mejor que puedes hacer es evitar a toda costa utilizar frases sarcásticas, malsonantes o que busquen reprender al trabajador.

Para abordar correctamente estas situaciones, lo que deberás hacer es intentar crear empatía con el empleado; de forma que este sienta que comprendes lo ocurrido y que a su vez, internalices que los accidentes pueden ocurrir sin que podamos controlarlos. Sin embargo, esto no quiere decir que debas tolerar este tipo de situaciones, se trata de aprender a manejar estos escenarios.

5. “Para eso te pago”

Esta es una de las frases más utilizadas hoy en día y cuyo objetivo principal es, transmitirle a los empleados superioridad y posesión. En otras palabras, quiere decir que como reciben un salario deberían hacer todo lo que se les ordena; sin importar lo que sea.

No obstante, al pronunciarla tan solo obtendrás el resentimiento de tus trabajadores; los cuales se sentirán gravemente ofendidos ante tales declaraciones. Para estos casos, la mejor alternativa es ganarse el respeto del equipo; de esta manera conseguirás que hagan las tareas que les indiques sin rechistar en ningún momento.

6. “Repítelo hasta que te salga bien”

Habitualmente, esta desagradable oración va acompañada de documentos siendo arrojados violentamente. Aunque el objetivo que se busca con esta acción es motivar al empleado para que entregue un trabajo que cumpla con el nivel de la empresa, lo que consigue es denigrar su trabajo y desmotivarle.

Para generar el efecto deseado y que el trabajador realice correctamente la tarea, es necesario proveerle de una retroalimentación que le informe de cuáles son sus errores. De esta forma, la próxima vez que ejecute el trabajo logrará realizarlo de la manera que se espera y todo, gracias a tus directrices.

7. “Aquí mando soy yo”

El nuevo milenio trajo consigo, el fin de los esquemas de trabajo unidireccionales en las compañías. Esto se debe, a que los líderes de las empresas descubrieron que cuando se les da poder y empoderamiento a los trabajos, es posible obtener mejores resultados de los que se tenían previstos. Los empleados siempre seguirán a un buen líder que los escuche, vele por el bien común y brille por sus acciones; no uno altanero y egoísta.

8. “Que sea la última vez que…”

La oración más amenazadora que suelen utilizar los jefes para intimidar a sus empleados, haciendo una referencia alegórica a un posible despido. Si bien suele ser utilizada para evitar que eventos desafortunados se repitan, tan solo consigue que el trabajador sienta temor, se estrese y no pueda cumplir con sus objetivos.

Una alternativa más elocuente para expresar la misma idea, sin que llegue a provocar daños psicológicos en el trabajador, que capte el mensaje y que a la vez le motive puede ser: “espero que no vuelva a repetirse”.

9. “Llegaste 5 minutos tarde”

Es indispensable que en todo entorno laboral, se fomente la puntualidad. Sin embargo, no quiere decir que vigilar o regañar a los empleados por periodos de tiempo tan cortos, sea lo más viable.

Dentro de las soluciones internas, se puede crear una normativa especial que contemple un margen de 10 minutos sin reproches o 3 pases libres por mes. Por otro lado, es preciso resaltar que la productividad de una empresa no se mide por las horas trabajadas; sino por los resultados obtenidos al finalizar la jornada.

10. “No traigas tus problemas personales al trabajo”

Posiblemente, esta sea una de las máximas normas laborales no escritas que se manejan de igual forma entre los trabajadores de todo el mundo; cuyo objetivo final es desarrollar el trabajo con el mayor profesionalismo posible.

No obstante, aunque todos conozcamos esta política laboral, debemos recordar que los trabajadores son humanos y por ende, pueden expresar sentimientos, emociones y deseos. Además, para que un trabajo este bien hecho no solo necesita de las acciones del cuerpo; sino también de una mente enfocada en trabajar o de lo contrario, el empleado no será capaz de realizar un trabajo óptimo.

Por ello, si un trabajador tiene problemas personales, lo mejor que puedes hacer es intentar escucharle y comprenderle; de esta manera lograrás entender mejor la situación y podrás guiarlo para que logre realizar sus actividades. A fin de cuentas, todos somos humanos.

4 situaciones que desmotivan a los empleados

Una de las mejores alternativas para evitar impactos negativos en los trabajadores es, anticiparse a que sucedan tales eventos. Con esto nos referimos a la desmotivación laboral, la principal causa por la cual los empleados bajan sus rendimientos o renuncian a sus puestos.

La desmotivación es la causa indirecta principal, por la cual las empresas sufren impactos negativos en los resultados de los balances. Esto se debe a, la estrecha relación que existe entre la productividad y la creatividad humana. Entre las desmotivaciones laborales más comunes tenemos:

1. Mala política salarial

Es habitual encontrar a trabajadores que se sienten infravalorados, debido a que reciben la misma remuneración que sus compañeros; aunque realicen trabajos de mayor calidad. Algo similar ocurre, con los empleados que poseen mayor carga laboral o un nivel de dificultad más prominente y aún así, poseen un salario inferior. Sea cual sea el caso, es necesario hacer los ajustes necesarios para que cada empleado obtenga lo que merece según sus funciones, cargo y grado de calidad.

2. Pésimo clima laboral

Un ambiente laboral pesado, tóxico o tenso; puede generar una serie de sucesos que deriven en situaciones adversas para los trabajadores como: incomodidad, discusiones, desgano laborar o pérdidas de capital humano valioso.

Para evitar tales circunstancias, es indispensable garantizar a los trabajadores un excelente ambiente laboral. De esta manera, la motivación y producción se mantendrán a tope.

3. Mala o falta de comunicación

En todo entorno laboral, existe información confidencial que no debe ser compartida más allá de los directivos. Sin embargo, hay sucesos que transcurren y no compartirlos con los empleados puede ser contraproducente; debido a que de alguna manera la información terminará filtrándose a través de rumores. Esta situación puede traer una serie de inconvenientes; ya que además de hacerse públicos datos que debían permanecer en privado, estos pueden terminar tergiversándose.

Por ello, nuestra recomendación es que si existe algún problema dentro de la compañía, lo mejor es comunicarlo a los trabajadores. De esta forma, podrán controlar la información suministrada y mantener la confianza dentro del equipo.

4. No valor las ideas o sugerencias de los trabajadores

Dentro de los equipos de trabajo, suelen surgir ideas innovadoras que pueden proveer beneficios a las empresas. Sin embargo, es habitual ver como estas ignoran los aportes de los trabajadores; lo cual termina causando una desmotivación derivada de la falta de valoración.

Como mencionamos, los modelos de trabajo unidireccionales llegaron a su fin debido a las altas probabilidades de tener éxito, gracias a las ideas proporcionadas por los empleados. Por consiguiente, escucha lo que tienen para decir; seguramente te sorprenderán con ideas fantásticas.

4 tips para motivar e impulsar a los empleados

Toda compañía funciona correctamente, cuando su equipo laboral se encuentra motivado y satisfecho con sus trabajos. Posiblemente, esta sea la única manera en la que será posible presionar a los trabajadores para que logren manifestar su máximo potencial. Si deseas motivar a tus empleados, lo primero que debes hacer es detectar los posibles fallos y tomar las medidas necesarias para corregir estos.

1. Reconocer el trabajo bien hecho

Recibir una palmada en la espalda por parte del jefe, es una de las acciones más apreciadas por los trabajadores; ya que denota la valoración y aprobación del mismo. Además, el reconocimiento de la buena labor del empleado, le ayudará a mantener la motivación.

2. Dar autonomía

Aunque la mayoría de los trabajadores cuentan con horarios que cumplir, es posible proporcionarles un poco de autonomía para que sean capaces de administrar su tiempo según convenga a su carga laboral. De esta forma, serán capaces de ofrecer resultados óptimos; ya que trabajarán en las horas de mayor productividad.

3. Salario

Realizar la misma actividad durante meses o incluso años, recibiendo el mismo salario, puede desmotivar hasta al trabajador más apasionado. Para evitar esta situación, tienes alternativas como ofrecerle bonos a tus empleados o aumentar sus salarios cada cierto tiempo.

4. ¡Que no todo sea trabajo!

Así como en muchas oficinas existe el viernes casual, puedes implementar algunas actividades recreativas al año que permitan a los trabajadores fortalecer vínculos, relajarse y despejar sus mentes. Tienes a tu disposición muchas alternativas diferentes, seguramente alguna será perfecta para tu equipo: cenas en restaurantes, competencias deportivas o incluso retiros laborales.

Los beneficios de contar con trabajadores motivados son muchísimos, si los comparamos con las pequeñas acciones que debemos hacer para lograrlo. Aplicar las claves anteriormente señaladas, te brindará resultados favorables casi inmediatamente; por lo que el entorno de la empresa comenzará a notar los cambios y eso les dará mayor empuje a seguir incrementando el nivel. Crea una buena relación con tu equipo, sé un buen líder y juntos harán crecer el negocio. ¡Éxitos!

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